lunes, 19 de enero de 2009

Danza ritual hebrea

En los tiempos de Yeshúa el pueblo danzaba en las fiestas de Israel, ya era la forma de conmemorar las victorias desde que salieron de Egipto, los eventos históricos y los eventos religiosos. En el folklore Israelita existen aun mas de cuatro mil estilos de danzas diferentes nosotros practicamos la de adoración. Muchos cristianos se preguntan si esta forma de adoración es bíblica. Para responder a esta cuestión, vemos que en el texto bíblico se narra que durante el Éxodo, Miriam y otras mujeres adoraban a Dios con sus danzas…“Entonces Miriam la profetisa, la hermana de Aarón, tomó un pandero en sus manos, y todas las mujeres fueron tras ella en danza con panderos...” (Ex. 15:20)
El rey David danzaba con todo el gozo de su corazón: “David danzaba con toda su fuerza delante de YHWH; David estaba vestido con un efod de lino...” (2 S. 6:14.).
También vemos que David expresaba su gozó sin ningún prejuicio: “Los cortesanos de Juda le dijeron: “¡Vaya, ese es David, el rey del país! De ese es que cantan cuando danzan: “Saúl mató sus miles; David a sus diez miles...” (1 S. 22:12)
También, en el libro Jueces encontramos danzas por las cosechas: “Tan pronto vean a las muchachas de Silo salir para unirse a los bailes, salgan de las viñas; que cada uno de ustedes escoja una esposa de entre las hijas de Silo...”Jue. 21:21 “Cuando Yiftaj llegó a su hogar en Mitspah, ¡ahí salió su hija a recibirlo, con pandero y danza!”Jue. 11:34 “Entonces las doncellas danzarán alegremente, jóvenes y ancianos juntamente. Transformaré su duelo en gozo, los consolaré y los alegraré en su dolor...” Jer. 31:13. “Alábenlo a son de trompeta; alábenlo con salterio y arpa. Alábenlo con pandero y danza; alábenlo con cuerdas y flauta. Alábenlo con címbalos resonantes; alábenlo con címbalos estruendosos...” Sal. 150:3-5. Hay una serie de citas en toda la Torah.
La danza ritual una expresión de gozo, alegría y de gratitud al Padre. Los que niegan o critican la adoración ceremonial son los mismos que creen que YHWH ha desechado a su pueblo, Israel. Hoy podemos ver muchas iglesias de distintas creencias que practican las danzas, tal cual hacen los concilios con “el diezmo” y con otras ordenanzas de la Torah “que les convengan” aceptando indirectamente a la Ley y los Profetas de Moisés.
Anónimo contribuido

HISTORIA REVELADORA

No hay nada nuevo bajo el sol”, y todo lo importante de alguna manera queda registrado en la historia de la humanidad. Sabemos que hay gente que no cree en la historia, tampoco en la arqueología y por supuesto tampoco cree en Dios ni en el diablo. Creen que el mundo se creo cuando ellos nacieron o tuvieron uso de razón. De esos “sabios” se burla Dios yo como creyente ¡también!... Durante años y años los contemporáneos de Noe se reían del arca que construía arriba de una montaña y de las cosas que anunciaba… pero cuando el Diluvio empezó, el llanto de sus vecinos tiene que haber sido bien angustioso. Hay cosas que solamente se pueden delucidar con el hallazgo “dudoso” de evidencias y medidas según el capricho del tambien dudoso “carbono”. Pero la historia biblica no va tan lejos… estamos hablando de 5769 años atrás, cuando Dios puso a Adan y Eva en el Eden… todo esta relatado, se conoce hasta el area de aquel lugar y el pueblo hebreo se encargo de recopilar lo que YHWH les permitio saber. Primero fue oral, de padres a hijos y luego escrita, a partir de la salida de Egipto. Es la historia y la arqueología la que ha ido documentando el relato bíblico, las antiguas ciudades y lugares mencionados en las escrituras dejaron rastros, incluso con restos fósiles, pergaminos y estudios profundos que permiten investigar sobre lo escrito. (claro que no hay peor ciego que el que no quiere ver)
En la guerra espiritual que vivimos es posible que los demonios también planten “huesos prehistóricos” haciéndonos pensar que descendemos de los monos; yo prefiero creerle a Dios y ¡no a Darwin!
La Biblia que usan hoy la mayoría de los cristianos contiene en su gran parte los libros hebreos conocidos como Torah o libros de Moisés, inspirados originariamente por el mismo Dios de Israel. El Primer Pacto (Antiguo Testamento) Torah fue traducido del hebreo al arameo y luego al griego y docenas de lenguas y dialectos mas, fue inevitable que se distorsionaran muchos conceptos. Luego que Adán y Eva cayeran en desgracia en el Edén, Dios hizo un pacto con Noe y le dio siete leyes a cumplir luego de sobrevivir con su familia al diluvio universal. El mismo Dios escribió los diez mandamientos a fuego con su dedo y se los entrego a Moisés en el desierto. También le dicto una serie de obediencias que el pueblo hebreo debía cumplir para consagrarse y ser un pueblo santo.
Dios hizo un pacto perpetuo con Noe, el arco iris que conocemos es prueba de ello. Noe bendijo a Sem y a la descendencia de este (los semitas) de donde luego provino Abraham. Al contrario de otras naciones o arazas de un mundo condenado desde el mismo Edén, Dios les dio a los hebreos una constitución, un reglamento, un manual de leyes propias e inviolables para llevar una vida abundante de bendiciones. Y permanecían en el desierto todavía, sometidos a ataduras de su pasada esclavitud en Egipto, cuando Dios les enseño como sentirse libres.
Cuarenta años les llevo cambiar su mentalidad y depender de Dios para creerle, y una generación tuvo que morir en el desierto sin ver la tierra prometida, incluso el mismo Moisés. Ese pueblo era tan humano como nosotros y con muchas más limitaciones mentales.
El Tanak no es otra cosa que el registro verbal del primer pacto perpetuo de Dios con su pueblo, y eso no ha cambiado mayormente en su esencia, algunas leyes quedaron obsoletas en el camino, pero eran temporales, como no bañarse o no hacer más sacrificios; la mayoría eran fundamentales para la relación hombres-Dios. Esas leyes aplican aun hoy, no solo a los hebreos, sino también a los gentiles injertados en el buen “olivo”.Las leyes de la Torah son divinas y fueron y son el fundamento de santidad en la vida del hombre que Dios diseñó desde su misma Creación.
En Nuevo Testamento o Segundo Pacto o los Evangelios son una continuación en la relación con ese mismo Dios, que es el mismo hoy que siempre. Dios no ha cambiado, es el mismo que en Génesis dice “hagamos”, hablando con el Verbo y con el Espíritu Santo. La iglesia y el hombre han querido cambiar la voluntad de Dios y han usurpado su mandato. La Torah se ha enriquecido con “la sangre del cordero inmolado”, la sangre de Yeshúa el hijo del hombre que vino a hacerse carne para pagar nuestros pecados. El venció a la muerte para darnos vida eterna como hijos de su Padre.
Los Evangelios y las cartas apostólicas nos fueron dadas para que sepamos diferenciar entre el pacto de Dios con su pueblo Israel y lo que los fariseos y religiosos querían aplicar para su beneficio.
En la Torah hay suficiente evidencia histórica para una lógica interpretación cristiana de los hechos fundamentales que se cumplieron con el Mesías y que allí estaban anunciadas desde el mismo Génesis. Pero el hombre adultero el Nuevo Pacto, los griegos torcieron los conceptos de los apóstoles dando a entender que la Iglesia iba a suplantar a Israel en la administración de la fe.
Las escrituras originales y las tradiciones orales, igual que toda la cultura hebrea sufrieron el impacto del antisemitismo la (descendencia de Sem). El imperio romano infiltro el movimiento cristiano, lo absorbió y lo consolido, dándole divinidad a “la madre y el hijo” como intercesores y denigrando el poder de la resurrección divina para propagar un cristo crucificado con una corona de espinas, poniendo la cruz como emblema en algo que fue un emblema de triunfo del futuro Rey de Reyes y Señor de Señores.
Hoy, gracias al remanente judío y hebreo, que lleva medio siglo de haber retornado a la tierra, la iglesia perpleja revalúa el peso de las Escrituras que advierten este proceso incuestionable. Israel no fue desechado, apercibida y castigada pago con creces sus rebeliones, pero sigue siendo “el pueblo de Dios”.
La historia bíblica, por medio de la Palabra da fe de que las escrituras son inspiradas. La arqueologia va descubriendo ciudades y fortalezas, restos como el arca del pacto, el arca de Noe, tinajas mortuorias y con pergaminos, cuevas, pinturas, objetos entre otras evidencias, dan fe de los sucesos en Tierra Santa y en los relatos de la Biblia.
El imperio Romano y las naciones idolatras que le servían, finalmente hicieron traducciones convenientes de las escrituras, con omisiones y alteraciones oportunas a la apostasía de la Iglesia imperante. Aun así estos trabajos estaban ocultos y apenas se anunciaban en latín, para que nadie más que algunos eruditos las entendieran. La iglesia actúo en el nombre de Dios, provocando guerras fraticidas, genocidios, participación en feudos y títulos de nobleza, principados de obispos y cardenales, emperadores y papas
reinantes al estilo de los Cesares, y con las costumbres griegas.
Mientras, cruzadas hacia medio oriente estaban determinadas no solo a acabar con los “infieles”, sino precisamente con judíos y hebreos, borrarlos del mapa y acusarlos de la muerte del Mesías, obviando las evidencias de que fue un grupo de fariseos corruptos quienes acusaron a Yeshúa, haciendo que los romanos lo crucificaran, tal como estaba profetizado.
Pero el Dios de Abrahán, Isaac y Jacob siempre fueron fieles a Israel y como buen padre les exigió obediencia y los castigo a vivir en las naciones lejos de sus heredades.
Las doce tribus de Israel fueron dispersadas y por diecinueve siglos se perdieron en las naciones, pero Dios los conoce “desde el vientre de sus madres” y ese remanente estará disponible a su llamado inexorablemente.
La Iglesia no pudo convertir a sus ritos a los judíos, tampoco eliminarlos, ni a ellos, ni a las escrituras y menos a su fidelidad con su Dios, Yhwh. Hasta Martín Lutero lo intento y murió maldiciéndolos. La Historia lo cuenta todo, la bíblica llega hasta el primer siglo, con la iglesia primitiva y parte del destino de algunos apóstoles. Luego todo fue escrito y si el creyente no lo lee es porque no le interesa, porque yo mismo, sin ser creyente, antes de los veinte años me había leído la Historia Universal y la Historia de la Iglesia Romana y durante 30 años fui ateo, porque nunca hubiera engrosado la filas del catolicismo pagano después de conocer las herejías de la iglesia que no necesita ni de la gracia porque indudablemente sirvió por muchos siglos a otro Dios, no al de Israel, inspirador de las escrituras, de la Torah.
Yhwh es misericordia y si una parte de la iglesia impostora se arrepiente seguramente Serra perdonada. Las ovejas, cuyos pastores abominan, deben procurarse otros pastores y entrar en el redil correcto. Toda iglesia que entienda y acepte honrar a Israel será redimida y pastoreada por Yeshúa-Jesús, cuya venida es inminente.
Después de todo, el Dios de Israel conoce el corazón de cada uno y no mira únicamente los hábitos, pero aquellos que hacen perderse a las ovejas, falsos pastores y profetas, seguramente lo pagaran bien caro en el juicio final. Para terminar les diré algo que me vino a la memoria… el emperador romano Constantino fue el artífice de infiltrar a “los del camino”, seguidores de Cristo en Roma y que luego se los conocería como “cristianos”. Ese emperador ni siquiera confesó al Salvador en su lecho de muerte. ¿Que ironía no? ROPA, 1999

sábado, 17 de enero de 2009

Y a que tribu pertenece usted?...



Aseguran los historiadores y arqueólogos que, en México solamente, han convivido más de doscientas naciones y razas. Si esto es cierto… ¿cuantas diferentes naciones y razas conviven en todo el continente americano? (Las escrituras mencionan únicamente setenta naciones desde Babel). Desde los tiempos de la Creación, 5769 años atrás, según el calendario hebreo, las naciones y razas se han dispersado y mezclado unas con otras en todos los continentes. En Bereshit (Génesis), podemos leer prueba de estas dispersiones que comenzaron muy al principio de la Creación. La Biblia usa terminología enraizada en muchos de sus misterios contextuales, uno de estos términos es el de “nación o tribu”. La palabra nación en el lenguaje hebreo es “goyin” y significa pueblos, naciones o gentiles. En el llamado de Abraham, el padre de la fe, se hace de nuevo referencia a una mezcla de naciones, o de pueblos: “Hare a tu descendencia como el polvo de la tierra, si alguien pudiera contar el polvo de la tierra, entonces tu descendencia podrá ser contada” (Génesis 13:16). Miles de miles de personas, reyes y hasta naciones serian descendientes de Abrahán, un hombre de intensa fe. (Algunos creen que la gran mayoría de los creyentes del Dios único). Pero Abraham tuvo solamente un hijo escogido, a través del cual Dios cumpliría Su promesa, su nombre es Isaac. Hijo de Sarah y de Abraham, Isaac crece creyendo en la promesa de Dios dada a su padre. “mira los ahora los cielos, y cuenta las estrellas, si las puedes contar. Y le dijo (Dios): así será tu descendencia (Génesis 15:5). Esta misma promesa le fue entregada a Jacob, el hijo escogido de Isaac, y mas adelante a Efraín, hijo de José “pero su hermano menor (Efraín) será mas grande que el, y su descendencia formara multitud de naciones” (Génesis 48”18-19)
Debido a la desobediencia de Salomón, el reino unido y fortalecido durante los tiempos de David fue dividido en dos. Al Reino del Norte, con capital en Samaria, Dios le entrego a 10 de las tribus, y al Reino del Sur, con capital en Jerusalén, le fueron entregadas 2 tribus. El reino del Norte, también era llamado el reino de Israel, y fue regido por un Efrateo, o sea de la descendencia de Efraín y el reino del Sur, también llamado la Casa de Judá, fue regido por la monarquía Davídica, Roboam, hijo de Salomón.
Las abominaciones e idolatrías cometidas por ambos reinos, la rebeldía a la Ley Mosaica, y la infiltración del paganismo de las naciones vecinas llevaron a cabo la destrucción de ambos reinos y la cautividad de todas estas tribus. Fueron esparcidos por todo el mundo habitable y así esparcieron la semilla de Abrahán, poblando muchas regiones.
El apóstol Pablo hace una extraña declaración en el libro de Gálatas, cap.3 verso 29 “y ya que sois del Mesías, ciertamente sois descendencia (semilla) de Abraham, herederos conforme a la promesa”… (Así como han identificado el gen de los Levi (sacerdotales), también están estudiando el gene Abrahánico de la promesa)…
¿Le interesa conocer más de este tema?
Escriba al email: sefardi43@live.com tratado mesiánico

21 - ENTRE LA LEY Y LA GRACIA



No he venido a abolir, sino a dar cumplimiento” Yeshúa

Uno de los temas más controvertidos entre el judaísmo y el cristianismo es hasta que punto la Ley o Torah ha sido sustituida o abolida por una teología cristiana de la gracia. En la literatura hebrea nunca se enseño que el Mesías cambiaria la Torah y menos que aboliría la Ley. El Mesías para algunos establecería el reino de paz mundial que los judíos han estado esperando por miles de años. Los sextarios de Qumran esperaban al Mesías guerrero y los celotes al Mesías militar para aplastar a los soldados romanos; para otros seria el Mesías sufrido y sacrificado y para algunos un Mesías sacerdote supremo; En el primer siglo había diferentes interpretaciones de cómo se revelaría el Mesías.
La gracia (misericordia) en el pensamiento hebreo es una de las cualidades de la Divinidad. La creación fue un acto de gracia, el ser humano siempre ha estado protegido por la gracia del Eterno. Hay un verso que demuestra la grandeza del Eterno: “Dios es misericordioso y clemente”, existe un pacto respecto a estos tres atributos de la misericordia divina que cuando los israelitas la invocan nunca serán denegadas sus plegarias. Este atributo de Dios es eterno; los justos, el arrepentido y el santo, siempre estarán ante la gracia de Dios.
La Torah es la revelación de las instrucciones de Dios o su voluntad divina con los hombres. Es la santa alianza entre el pueblo de Israel y el Eterno. Los ortodoxos afirman que Torah comprende la Ley oral y la Ley escrita, los cometarios rabínicos, halaka, agada y midrash. Todos los grandes investigadores señalan que Yeshúa fue un maestro fiel a la Torah, a su cultura y a su religión. El Dr. David Flusser comenta: “Yeshúa fue un judío fiel a la Torah que nunca se vio obligado a acomodar su judaísmo al modo de vida europeo”. Respecto a la Torah, Yeshúa dijo

“No penséis que he venido a abolir la Ley (Torah) y los profetas. No he venido a abolir, sino a dar cumplimiento. Si, os lo aseguro; el cielo y la tierra pasaran, antes que una letra (yod) de la Torah, sin que todo se haya cumplido. Por lo tanto, el que quebrante uno de estos mandamientos (mitzvot) menores y así lo enseñe a los hombres será el menor en el reino de los cielos; en cambio, el que los observe y los enseñe, ese será grande en el reino de los cielos” (Mt 5:17-20).

Por esa expresión podemos concluir que la Torah y los Profetas conservan para Yeshúa su validez como expresión de la voluntad de Dios”.
Los investigadores bíblicos comparten una opinión común, que algunos de los hechos relatados en los evangelios no ocurrieron y que mas tarde fueron interpoladas por la tradición cristiana para diferenciarse cada vez mas de los judíos de la sinagoga. El Dr. David Flusser comenta, “ya vemos como los evangelios, por un nuevo enfoque y mediante retoques posteriores, deforman la postura de Yeshúa frente a la Ley, hasta el punto de resultar, a veces irreconocible. No obstante, los evangelios sinópticos, leídos a la óptica de su tiempo, conservan todavía de Yeshúa la imagen de un judío fiel a la Ley. “Estamos redactando la opinión de uno de los mejores estudiosos de los evangelios sinópticos y uno de los académicos mas brillantes de esta década y para mi entender la máxima autoridad del primer siglo.
Usando la opinión de Flusser, discutiremos algunas de las disputas entre fariseos y Yeshúa, para tratar de respaldar que Yeshúa no violo la Ley. El caso típico es cuando los discípulos son acusados de arrancar espigas en sábado, el relato mas fiel al texto hebreo es el de Lucas 6:1-5. Según la tradición farisaica solo estaba permitido recoger espigas caídas y desgranarlas con los dedos, según la opinión del Rabí Yehuda, de Galilea, esto se podía hacer también con las manos. El Mesías como galileo también conservaba la tradición de su región. El traductor griego desconociendo este hecho cultural, deseando revivir la escena, añade el detalle de recoger las espigas con las manos al texto para probar que Yeshúa transgredía la Ley.
El próximo incidente es la acusación de no lavarse las manos. Este mandato no formaba parte de la Ley escrita, ni tampoco de la Ley Oral, la costumbre era lavarse las manos antes de las comidas a discreción de cada uno y obligatoria después de las comidas (tosefta berakot 5,13). Esa costumbre es una prescripción rabínica que data del primer siglo antes de Yeshúa, cualquier conocedor del judaísmo conoce que seria ridículo acusar a una persona de violar la Ley por el hecho de no lavarse las manos antes de comer. Por esa razón Yeshúa apela que era tradición de hombres a diferencia de ser un precepto divino de la Ley (Marco 7:8). Una vez mas el traductor retoca el relato con una buena intención de presentar un Yeshúa histórico violando la Ley.
Otro incidente muy mencionado en los sinópticos son las sanidades los sábados. Primero hay que aclarar que estaba permitida toda clase de sanidad con tal que existiera la minima sospecha de peligro de muerte. Pero cualquier sanidad estaba permitida solamente invocando la palabra sin usar medios mecánicos (manos), esta era la tradición en el primer siglo. Yeshúa siempre observo esta regla sin violar el mandamiento, solo en el evangelios de Juan (9:6), el escriba añade que la sanidad ocurre en sábado, a diferencia del relatado en Marcos (8:22-26) solamente para sacar del contexto a Yeshúa y resaltar una vez mas la diferencia entre los cristianos y la sinagoga.
Ante esta situación Yeshúa pregunto si esta permitido hacer bien en este día (Luc 6:6-11). Es imposible que un fariseo se opusiera a una sanidad en sábado, pues la tradición judaica centraliza en el ser humano y sus necesidades básicas y nunca negaría tal acto, solamente una persona desconocedora de la cultura y tradición hebrea distorsionaría este hecho.
(La difamación romana contra los judíos por siglos también mostraba esa ignorancia cultural).
En el primer siglo la gente creía que toda enfermedad provenía de pecados cometidos y era “castigo”, el perdonar pecados podía significar la curación, en Mateo 9:1-8, Yeshúa prueba que Dios ha dado al hombre el poder de perdonar pecados (sanar) por sus propias fuerzas, el pecado no tiene una relación entre el que perdona (sanador) y el sanado. El concepto hebreo es que el perdonar pecados es aplicar la sanidad del individuo o levantar el castigo. El sanar implicaba levantar el castigo por pecar. Otro Justo (Hanina ben Dosa) fue famoso por grandes milagros, y nunca fue acusado de violar la Ley. ¿Por qué los redactores de los evangelios sinópticos tratan constantemente de presentar a Yeshúa como violador de la Ley?
En los evangelios sinópticos constantemente presentan a los “escribas y fariseos” como acusadores de Yeshúa, cuando se conoce históricamente que eran gente del populacho y portavoces anónimos los que lo acusaban. Nunca hubo una relación estrecha entre fariseos y saduceos. El Dr. Flusser dice que con los retoques del texto original seria muy difícil probar esta constante hostilidad. Primero Yeshúa era, en su forma de interpretar las escrituras, un fariseo más liberal. Segundo los fariseos no tenían el poder político. Tercero, Yeshúa era considerado un justo y profeta en su tiempo. Y cuarto, era un maestro de los marginados. El redactor de Juan incluye en el arresto de Yeshúa a los fariseos (18:3), es muy posible que esto fuera añadido al relato original, los sinópticos no lo relatan de esta manera, era posible que el redactor estuviera prejuiciado contra los fariseos. Este dato es contrario a hechos posteriores, por ejemplo cuando los apóstoles fueron perseguidos por el sumo sacerdote saduceo, fue el fariseo Rabí Gamaliel quien se encargo de salvarlos (Hechos 5:17), Pablo apeló a los fariseos para salvar su vida (Hechos 22:30) y el historiador Josefo comenta que los primeros cristianos apelaron a los fariseos por la persecución de los saduceos.
Hasta aquí se ha demostrado la posición de Yeshúa ante la Ley, este critico solamente lo ritual y nunca la Torah; so lo hubiera hecho seria un hereje de su tiempo. Por el contrario, el exhorto a que continuaran la doctrina farisea, “En la cátedra de Moisés se han sentado los escribas y fariseos. Haced pues, y observad todo lo que os digan (halakha) pero no imitéis su conducta, porque ellos dicen pero no hacen” (Mat. 23:2). El eje central de su doctrina fue el amor en las enseñanzas morales, obras de justicia y no una critica a la Ley. Yeshúa amplio en tres direcciones la manera de entrar las exigencias del amor. Primero uniendo el inseparable amor por Dios y el del hombre; segundo, reduciendo la totalidad de las exigencias divinas al doble mandamiento del amor al prójimo; y tercero; extendió el termino prójimo a todo hombre, lo cual universaliza las exigencias del amor.
Con este trasfondo podemos preguntar… ¿Habrá una nueva Torah, o el Mesías anulo la Torah? El escritor W.D.Davies dice, “El judaísmo farisaico, que es el reflejo de las fuentes literarias, no pensaba en una abolición o sustitución de la Torah en la edad Mesiánica.”. Solo ocurrió cuando los gentiles helenistas convirtieron las enseñanzas de Yeshúa y la teología Paulina en una religión greco-romana separándose de las raíces hebreas por diecisiete siglos, es decir hasta hoy mismo.
Un judío estaba obligado a cumplir con la Ley por pacto eterno a la Torah, por el contrario un gentil con cumplir la Ley Noajica (Leyes Morales) no esta obligado a la Ley Mosaica y al ritual, esa es la posición de Pablo. Yeshúa nunca hizo prosélitos de los gentiles, mientras que Pablo si lo hizo, a los mandamientos morales y al estilo de vida moral solamente. Pablo dice que Yeshúa, “fue sometido (cumplió) a la Ley (Torah)” Gala 4:4, “se puso al servicio de la circuncisión (judaísmo) para demostrar la fidelidad de Dios, ratificando las promesas hechas a los Patriarcas (pacto)” (Romanos 15:8).
Vamos de inmediato a discutir la posición de Pablo. En su teología Pablo ve a todo el genero humano en perdición y culpable ante la Ley de Dios (Rom.1:18); en su experiencia personal con Yeshúa se le revelo el sentido de la Ley. El profesor Guther Bornkamm comenta, “la afirmación de que la Torah no salva es la expresión mas radical que se halla registrado de los hebreos por siglos. ¿Es posible que el mensaje de Pablo haya sido interpolado, trangiversado? ¿Desconocía el escriba griego el pensamiento de Pablo en lo que el quería decir? ¿Por qué esta contradicción entre el mensaje de Pablo y el de Yeshúa?
Este análisis no podría terminar sin un intento por descubrir el objeto de la Torah. La versión griega de la Biblia Hebrea llamada Septuaginta tradujo la palabra nomos en resumen de la palabra Ley (Torah). Poco a poco la comunidad cristiana adopto este concepto errado de la traducción, pues esta palabra nunca podrá resumir todo lo que es la Torah. Hay diferentes conceptos en el mundo hebreo: están las Leyes Noajicas, Leyes Morales, Ley Oral, Ley ritual, Ley de purificación, Ley Mosaica, Mandamientos, Preceptos, Órdenes, Reglas, etc. Es imposible simplificar todos estos diferentes conceptos en una palabra Ley (nomos). En el mundo griego la palabra nomos (Ley) significa la ley cósmica que domina el orden, regulaciones, reglas de gobierno. También era el logos (la razón) que gobierna las acciones morales del hombre. En la filosofía Estoica el hombre alcanzada libertad y vivía de acuerdo a la naturaleza en el nomos (ley).
El autor Nahum Glatzer comenta que “el termino nomos en su mas amplia aceptación, apenas alcanzo el significado que el termino Torah implica para el judío. La traducción de la palabra nomos es filológicamente correcto, pero aplicar el termino a la Torah es estrechar su significado.” Pablo en sus epístolas también utiliza diferentes conceptos en una sola palabra nomos como: Ley del pecado, Ley del Mesías, Ley de Dios, Ley Moral, Ley Mosaica, Ley ritual, Ley del espíritu, mandamientos, así que dependiendo el contexto podremos conocer como el esta aplicando el significado del termino en la traducción griega. En las epístolas el autor se dirige a diferentes públicos como a gentiles, gentiles convertidos, judíos fieles a Yeshua, judíos que no practican la fe y a los filósofos, y en combinación con los diferentes conceptos que utiliza hacen de su obra una muy técnica y fácil de ser mal interpretada.
El lenguaje hebreo es muy descriptivo uy poético, mientras que el griego es abstracto, lógico y filosófico. Como vimos no hay traducción literal para conceptos hebreos como diestra (poder) , Torah, fe, mandamientos, atributos de Dios, etc. De la misma manera, no hay palabras hebreas para conceptos griegos como trinidad, inspiración, logos, alma, dones etc. El autor Amiel Amos dice: “Pablo, siendo judío, trato de explicar conceptos hebreos a gentiles en un mundo lleno de mitología, filosofías y múltiples creencias, y paganismo” Esta es nuestra apreciación: la diferencia en cultura, idioma, estilo de vida, hacen imposible alinear los conceptos hebreos al mundo griego. Por esta razón debemos tener mucho cuidado en la interpretación del Nuevo Testamento por los hebraísmos y los conceptos culturales. El desconocimiento de los cristianos sobre la cultura hebrea, lenguaje, costumbres y estilo de vida ha ayudado al prejuicio y las erradas interpretaciones teológicas, algunas ex profeso, y el tema de la Ley es uno de los principales. Cuando estudiamos los primeros doscientos años del cristianismo observamos que los primeros exegetas (Orígenes, Clemente, Tertuliano, Agustín, etc.) no conocían el hebreo y sus bases teológicas eran conceptos griegos, dando comienzo a los distorsionados dogmas del cristianismo romano. La misma situación se repite en la Reforma con Lutero, Calvino, Wiclef, Tyndale, etc., no conocían bien el lenguaje hebreo ni su cultura. Por ejemplo Pablo acostumbraba a usar la palabra circuncisión en sus epístolas para referirse a los judíos y no al rito como tal.
En el pensamiento hebreo la Torah es el fundamento de la creación, es la sabiduría divina, determina el bienestar de sus criaturas y su voluntad divina. “Dios con sabiduría (Torah) fundo la tierra; afirmo los cielos con inteligencia” Prov. 3:19. La Torah es parte de la alianza con el Eterno “Sellare con ellos un pacto eterno, que no que no dejare de hacerles bien” Jer. 32:40, “concretare mi pacto contigo y con tu descendiente después de ti, por las generaciones las generaciones, por alianza eterna, de que seré tu Dios, y Dios de tus descendientes después de ti” Génesis 17:7. Pablo se expresa en torno al pacto: “así, en cuanto al evangelio, son enemigos por causa de vosotros (gentiles), pero en cuanto a la elección (pacto) son muy amados por causa de los Padres (pacto-alianza). Porque irrevocables son los dones (bendiciones del pacto) y el llamamiento de Dios (alianza) Rom. 11:28-29. Para el hebreo Torah comprende toda la enseñanza oral y escrita de la revelación a Moisés, incluye costumbres, midrash, estilo de vida, ley civil, código de conducta, practica de la ética, dichos, agadas, halaká, etc. Torah expresa la voluntad de Dios, el bien del ser humano, la libertad de vivir, promesas, vida, paz, salud, la relación de criaturas con la Divinidad. Otra palabra Misphat significa la ética, justicia y estilo de vida santa. Jukot el ordenamiento, practica, formas de hacer las cosas, costumbres y ritos. Mitsvah es buenas obras, actos de justicia, actos de caridad, servicio a Dios y honrar a Dios. También misphat se utiliza para expresar la relación del pacto con Israel, los mandamientos éticos y morales del pacto.
En el texto hebreo Dios diferencia entre mandamientos, decretos y Ley. “Porque Abrahán oyó mi voz, y guardo mis preceptos, mis mandamientos, mis normas y mis leyes” Gen 26:5 “guardad pues todos mis preceptos y todas mis normas, ponedlos por obra.” Lev.20:22 “estos son los decretos, ordenes y leyes que YHWH estableció entre él y los israelitas en el monte Sinaí por medio de Moisés” Lev.26:46. Es imposible resumir los diferentes conceptos religiosos hebreos en una palabra: (nomos). Aquí radica el problema para tratar de entender la posición de Pablo sobre la Torah en sus epístolas. ¿Qué quiso decir Pablo?... Discutimos unos de los primeros errores de traducción: “no estamos bajo la ley, sino bajo la gracia” Rom. 6:14. La “muy conveniente” interpretación cristiana enseña que se refiere a ¡toda la Torah!, en todo el capítulo el autor esta describiendo lo que es pecado y allí se refiere a la Ley del pecado que no tiene potestad en la gracia. Fue la separación entre la comunidad primitiva y la influencia helenista la que distorsionó los conceptos hebreos y… ¿nacieron los dogmas del cristianismo romano?- ¿Fue error o intención?- Para el cristianismo Torah es solamente un sistema legal, pero eso no es así. “anulando el acta de los decretos (dogma) que había contra nosotros, que nos era contraria, quitándola de en medio y clavándola en la cruz” Col.2:14, la traducción del griego de decretos es la palabra dogma (prácticas paganas) y no ley como se interpreta en la cristiandad. “porque el fin (telos) de la Ley es el Mesías, para justificación a todo el que cree” Rom.10:4, la palabra griega telos no significa final, significa completar un propósito, una meta para completar algo. La nueva versión dice, “porque la finalidad de la Ley es que cada uno este en el Mesías, para justificación a todo el que cree” Otra dice “para que redimiese a los que estaban bajo la ley (nomos)” Gal. 4:5, el versículo se refiere a la ley del pecado y no a la Torah. “a los que están sujetos a la ley (Torah) (aunque yo no este sujeto a la ley (ley del Mesías) como sujeto a la Ley (Torah), a los que están sin ley (Ley del Mesías nomos), como si yo estuviese sin Ley (anomos) (no estando yo sin ley de Dios (nomos), sino bajo la Ley del Mesías nomos), para ganar a los que están sin Ley (ley del Mesías anomos)” 1Cor 9:20-21. Aquí Pablo utiliza tres diferentes conceptos para explicar la relación entre Ley de Dios (Torah) y Ley del Mesías, él esta sujeto a la Torah, pero por amor al gentil acepta la Ley del Mesías para ser ejemplo en la salvación de ellos, Pablo no enseña en ningún momento que este sustituyendo la ley del Mesías por la Torah.
En la historia hebrea el judaísmo nunca ha pretendido convertir gentiles (prosélitos), esto lo vemos en los evangelios. Yeshúa nunca a convirtió a gentiles y realizó solo dos sanidades en gentiles. El gentil no estaba obligado y era decisión propia convertirse al judaísmo. Un sabio le dijo a un gentil que quería ser judío (prosélito): “tienes que estar dispuesto a tres cosas, aceptar ser despreciado por todos, ser errante y estar dispuesto a morir en cualquier momento” Los gentiles, con guardar las Leyes Noájicas que prohibían la idolatría, relaciones ilícitas, derramar sangre inocente, maldecir al Creador, hurto y vivir una vida ética de justicia y moral, son merecedores de la otra vida. Los gentiles están bajo la Ley Moral (mitsvah), Ley de Justicia (mishpart) y no la ritual (jukot). Pablo critico a los judíos que hacían de los gentiles prosélitos y a los cristianos judaizantes, que habían entendido mal la misión del Mesías.
Pablo se identifica como judío y no como cristiano, “los que son mis parientes según la carne, que son los israelitas, de los cuales son la adopción, la gloria, el pacto (eterno), la promulgación de la Ley, el culto y las promesas; de quienes son los patriarcas; y de los cuales, según la carne vino el Mesías…” Rom 9:4-6. El se identifica con los patriarcas (los padres), el Pacto, el Culto y la Ley, todo el fundamento del judaísmo. Pablo continuo siendo fiel al Judaísmo, “alegando Pablo en su defensa; Ni contra la Ley (Torah) de los judíos, ni contra el templo, ni contra Cesar he pecado en nada” Hechos 25:8. Aquí menciona el fundamento en la vida religiosa del hebreo en el primer siglo: la Torah y el templo. Pablo continuó su vida de hebreo visitando la sinagoga, observando fiestas levíticas, haciendo actos de justicia (tsedaka), guardando el Shabat. Etc. Pablo ordenó a Timoteo circuncidarse, Hechos 16:3. El mismo Pablo escribe, “Porque no los oidores de la Ley (nomos) son justos, sino los cumplidores de la Ley (nomos) serán justificados (diskaios)” Rom.2:13 “y si el incircunciso (gentil) guarda los requisitos de la Ley (Torah). ¿No serán tenidos por circuncidados (judíos)?” Rom: 2:26, “así, concluimos que el hombre es justificado por fe (emanuah, hacer la voluntad de Dios), sin las obras de la Ley (ritual)” Rom.3:28. El gentil no esta obligado al rito de la Ley Mosaica. En Romanos 3:31 se reafirma en la inmutabilidad de la Torah, “Luego, ¿anulamos la Ley (Torah) por la fe? De ninguna manera, al contrario, confirmamos la Ley (Torah)” Rom.3:31| Hablando a los judaizantes, “La circuncisión (hacer prosélitos) nada es, y la in circuncisión (gentil) nada es. Lo que vale es guardar los Mandamientos (entole) de Dios” 1 Cor. 7:18-19.
El hebreo esta obligado a guardar toda la Torah, el gentil y los justos a guardar la Ley Moral, “Porque hay un solo Dios, que justifica por la fe (emunah) a los circuncidados (judíos) como a los incircundidados (gentiles)” Rom 3:30.
Los gentiles están injertados al olivo natural (Israel), “y contra naturaleza fuiste injertado en el buen olivo. ¿Cuánto mas estos (judíos que no guardan la Ley), que son ramas naturales, serán injertados en su propio olivo (Israel)? Rom.11:24 Hay un solo pueblo de los hijos de la fe en Abraham (gentiles, hijos adoptivos) y los hijos de Moisés (judíos hijos naturales).
Por último deseo presentar lo que es la Torah para Pablo: justa, buena, sagrada, santa, Rom.7:12, 1ra.Tim 1:8 válida, Rom.3:31, es dada por Dios, Rom.3:2 es espiritual, Rom 7:14, útil para enseñar, 1ra 4:13, inspirada por Dios, 2Tim. 3:16, ordenó cumplirla, Efesio 6:1-3. Indiscutiblemente, primero hemos desjudaizado a Yeshúa en sus vivencias históricas y luego distorsionado el mensaje de Pablo por escribas griegos prejuiciados, el sectarismo y la tradición religiosa e histórica. El rey David fue inspirado y le dedicó a la Torah el salmo 119, el más extenso, con 176 versos. Este salmo es uno de mis preferidos por la profundidad de los pensamientos del autor y su estilo sublime de redactar sus sentimientos. Por favor léalo en su Biblia.
Gracias por entender nuestra posición en torno a la Torah, parte fundamental en la fe de Israel, de los Padres, Profetas, Sabios y Justos. Ahora podemos entender un poco mejor la posición de Yeshúa y de Pablo, entendiendo lo que para la Fe Hebrea representa la Torah, la columna de la vida religiosa y parte integral en su cultura. Recordemos que el fundamento del texto cristiano es el texto hebreo (Torah). SHALOM. Wilfredo Torres